
Por Tomás Zapata Bosch
Hay que reconocerlo. Lo que se está haciendo en Campeche con el evento Moda Campeche es algo verdaderamente importante para nuestro estado. Y hay que reconocer también a quienes han tenido la iniciativa, la capacidad y, sobre todo, las relaciones necesarias para traer a nuestra tierra un espectáculo de esta categoría. Estamos hablando de un acontecimiento que reúne a figuras de la moda internacional, artistas de reconocido prestigio, diseñadores, empresarios y muchas otras personas que participan en una causa tan noble como es la atención a quienes viven con autismo. Un evento que, además, está colocando el nombre de Campeche en espacios nacionales e internacionales a los que difícilmente podríamos llegar de otra manera.
Los campechanos Víctor y Jesse tienen mucho que ver con todo esto. Son dos diseñadores que llevan más de treinta años trabajando en una industria extraordinariamente competida, que han conseguido abrirse camino y que hoy cuentan con relaciones importantes dentro del mundo de la moda y del espectáculo. A ellos los hemos visto crecer profesionalmente y llevar el nombre de Campeche a otros escenarios. En diciembre de 2023 celebraron tres décadas de trayectoria con una pasarela en nuestro Centro Histórico, durante el Festival Internacional del Centro Histórico. En julio de 2025 participaron de manera destacada en Moda Campeche, que reunió a personalidades como Yuri, Aída Cuevas, Paty Navidad, Cristián de la Fuente y Kimberly La Más Preciosa. Ahora, con la edición de octubre de 2026, este esfuerzo adquiere mayor continuidad y comienza a consolidarse como uno de los acontecimientos más interesantes que se realizan en nuestra tierra.
Y no podemos dejar de mencionar la presencia de Ágatha Ruiz de la Prada, una de las diseñadoras españolas más reconocidas internacionalmente, cuya exposición en el ex templo de San José constituye por sí misma un acontecimiento cultural de gran relevancia. Estamos hablando de una mujer que ha llevado sus creaciones por importantes escenarios del mundo y que ahora ha estado en Campeche, ha conocido nuestra ciudad y ha expresado su admiración por su belleza arquitectónica. Imagínense lo que significa que personalidades de esta categoría hablen de Campeche, compartan imágenes de nuestra ciudad y contribuyan a que nuestro patrimonio sea conocido en otros países. Ese tipo de promoción turística tiene un valor extraordinario.
Hay también un trabajo importante del Sistema DIF Estatal, que preside Laura Sansores San Román, y de quienes han venido colaborando en la organización de este acontecimiento. Debemos reconocer también el respaldo de la gobernadora Layda Sansores San Román. Organizar un evento de esta naturaleza requiere recursos, relaciones, capacidad de convocatoria y muchísimo trabajo. Aquí hay una colaboración entre la institución pública y personas de la sociedad civil que vale la pena destacar, porque permite realizar proyectos que difícilmente podrían llevarse a cabo de manera aislada.
Pero hay un asunto que considero especialmente importante y que merece toda nuestra atención. Los recursos que se obtengan están destinados a contribuir al equipamiento del nuevo Centro de Autismo de Campeche, cuya construcción tiene comprometida una inversión de 44 millones 427 mil pesos, de los cuales 30 millones corresponden al DIF Estatal y 14 millones 427 mil al Gobierno del Estado. La construcción está financiada, pero todavía se necesitan recursos para equiparlo adecuadamente. Se trata de una necesidad real de muchas familias campechanas que enfrentan diariamente dificultades para conseguir diagnósticos, terapias y atención especializada para sus hijos y familiares. El propio DIF ha reconocido que todavía no contamos con un censo completo de las personas autistas en nuestro estado y que es necesario ampliar los servicios, particularmente para adolescentes y adultos.
También me parece importante detenernos en algo que pocas veces valoramos suficientemente: Campeche tiene condiciones extraordinarias para convertirse en sede de acontecimientos internacionales. Tenemos una ciudad amurallada que es Patrimonio Mundial de la UNESCO, una arquitectura colonial excepcional, tradiciones, gastronomía, artesanía y una historia que muchos otros destinos turísticos quisieran tener. Sin embargo, durante años nos ha faltado aprovechar todo ese patrimonio para desarrollar acontecimientos que atraigan visitantes y generen actividad económica. Moda Campeche abre una posibilidad interesante. Pensemos en los hoteles, restaurantes, transportistas, comerciantes, artesanos y prestadores de servicios que pueden beneficiarse si conseguimos consolidar este tipo de encuentros. Incluso la programación de este año contempla actividades en San Francisco de Campeche y Ciudad del Carmen, lo que permite ampliar su presencia en el estado.
No estamos descubriendo el hilo negro. Ciudades de todo el mundo han hecho de la moda, la cultura y los grandes acontecimientos artísticos una industria que genera empleos, inversiones y turismo. Nosotros tenemos escenarios naturales y arquitectónicos extraordinarios, además de creadores que han demostrado su capacidad para competir fuera de nuestras fronteras. Víctor y Jesse son un ejemplo de ello. Lo interesante sería que Moda Campeche continuara creciendo, que cada año convocara a más diseñadores, que nuestros artesanos encontraran espacios para mostrar su trabajo y que los jóvenes campechanos interesados en esta industria pudieran relacionarse con profesionales de otros países. Hay muchísimo que hacer en ese terreno.
Por supuesto, también será importante conocer los resultados concretos de esta edición. Cuánto dinero se recaudó, qué cantidad se destinará al equipamiento del Centro de Autismo, cuándo estará funcionando y qué servicios podrá ofrecer a las familias campechanas. Es información que seguramente interesará a quienes colaboraron con sus aportaciones y a la sociedad en general. La transparencia en el manejo de los recursos es indispensable, especialmente cuando se trata de acontecimientos benéficos. Y también sería conveniente comenzar a medir la derrama económica y turística que generan estas actividades, para conocer sus alcances y planear mejor las siguientes ediciones.
Creo que debemos reconocer sin regateos lo que se ha conseguido. A Víctor y Jesse, por poner su talento, su prestigio y sus relaciones al servicio de Campeche; a Laura Sansores y al equipo del DIF Estatal, por impulsar esta iniciativa; a quienes han trabajado en su organización; a los patrocinadores, artistas y participantes que hicieron posible un acontecimiento de esta categoría. Campeche necesita más proyectos de esta naturaleza, que permitan aprovechar nuestras fortalezas y que involucren a distintos sectores de la sociedad. Y sería magnífico que esta iniciativa se consolidara como una cita anual de la moda internacional, con la participación creciente de nuestros diseñadores y creadores.
Moda Campeche tiene ya antecedentes, continuidad y una causa social que merece todo nuestro respaldo. Lo realizado en 2025 y lo que acabamos de presenciar en 2026 demuestran que existe capacidad para organizar acontecimientos de gran nivel. Ahora hay que conservar lo conseguido, mejorarlo y darle permanencia. Tenemos talento, tenemos una ciudad extraordinaria y tenemos gente capaz de hacer cosas importantes. Víctor y Jesse, Laura Sansores y todos los involucrados han contribuido a abrir un camino que vale la pena seguir recorriendo. Y, desde luego, lo más satisfactorio será que el éxito de estas jornadas se refleje en la atención que reciban las personas autistas y sus familias. Eso es algo que los campechanos sabremos apreciar y agradecer