
La Bruja del Morro
En Campeche, cuando la noche cae sobre las murallas y el viento del mar comienza a silbar entre las piedras , los viejos dicen que hay lugares donde conviene no detenerse demasiado…
Uno de ellos es El Morro.
Cuentan que, hace muchos años, cuando la ciudad todavía vivía al ritmo de las campanas , los pregones y las historias contadas de boca en boca , comenzó a hablarse de una mujer que aparecía después de la medianoche.
Nadie sabía de dónde venía.
Algunos aseguraban que era una anciana vestida de negro . Otros decían que parecía una mujer joven, con el cabello largo y oscuro que le cubría el rostro. Pero todos coincidían en algo:
Nunca se le debía seguir cuando llamaba desde la oscuridad.
Los pescadores fueron los primeros en contar que la habían visto.
Una madrugada , uno de ellos regresaba a casa cuando escuchó una voz detrás de la muralla.
—Ven…
Pensó que era alguien perdido.
Siguió caminando.
La voz volvió a escucharse, esta vez más cerca…
—Ven…
El hombre miró hacia atrás
y vio una figura inmóvil bajo la luz de la luna.
No pudo distinguirle el rostro.
Entonces recordó las palabras de su abuelo:
«Si escuchas que alguien te llama tres veces en El Morro, no respondas. No importa quién parezca ser.»
El pescador siguió caminando sin mirar atrás.
La voz volvió una tercera vez.
Pero ahora ya no sonaba como la de una mujer…
Sonaba como si muchas voces hablaran al mismo tiempo desde el mar.
El hombre corrió hasta llegar a una zona iluminada. Cuando se atrevió a mirar nuevamente, no había nadie.
Solo quedaron unas huellas sobre la arena.
Y lo extraño era que las huellas comenzaban junto al mar y terminaban frente a él… sin que ninguna regresara hacia el agua.
Desde entonces, la historia pasó de abuelos a nietos.
Hay quienes dicen que aquella mujer era una bruja que conocía los secretos de la antigua Campeche. Otros creen que era un alma condenada a caminar junto al mar. Y algunos aseguran que no era humana…
Pero en las noches de viento , cuando la ciudad queda en silencio y las olas golpean las piedras , todavía hay quienes prefieren no pasar solos por El Morro.
Porque los campechanos saben algo que no aparece en ningún libro:
Hay historias que sobreviven porque alguien, alguna noche, volvió a escucharlas.
Y cuentan que, si alguna vez caminas por ahí después de medianoche y escuchas una voz detrás de ti decir tu nombre…
NO VOLTEES.
Porque quizá la Bruja del Morro solamente quiere comprobar si todavía la recuerdas…