
Hoy estaría celebrando un año más de vida uno de los grandes íconos de la política mexicana: Don Porfirio Muñoz Ledo. Lo conocí en casa de Don Carlos Sansores y tuve el privilegio de abrevar de él en la Ciudad de México y entrevistarlo en 2 ocasiones.
Tuve el privilegio de llamarlo amigo y, sobre todo, maestro. Fue un hombre de inteligencia excepcional, cultura enciclopédica, convicciones firmes y una capacidad oratoria que marcó a varias generaciones de mexicanos.
Más allá de las coincidencias o diferencias políticas, Don Porfirio dejó una huella profunda en la vida pública del país. Su voz, siempre libre y crítica, enriqueció el debate nacional durante más de medio siglo.
Hoy lo recuerdo con respeto, admiración y gratitud. Su legado permanece.
¡Feliz cumpleaños hasta el cielo, querido Don Porfirio!