
La Presidenta Claudia Sheinbaum anunció que México alcanzó su nivel más bajo de pobreza laboral en las últimas dos décadas, al ubicarse en 33.9 en 2025, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
El último mayor pico registrado fue en 2020 cuando esta variante se colocó en 44.2%, sin embargo, desde entonces, se h observador un descenso paulatino sin retrocesos abruptos, de acuerdo con los registros oficiales.
“La pobreza laboral representa la cantidad de personas que con su ingreso no pueden adquirir la canasta básica”, explicó la mandataria al presentar una gráfica con la evolución anual. La precisión no es menor: este indicador mide la capacidad real de compra frente al costo de alimentos y productos esenciales.
Los números muestran una trayectoria descendente en cinco años consecutivos:
· 2020: 44.2%
· 2021: 40.7%
· 2022: 38.9%
· 2023: 37.5%
· 2024: 35.3%
· 2025: 33.9%
La pobreza laboral no mide desempleo, sino la insuficiencia del ingreso laboral frente a la canasta básica, o sea cuando personas con empleo cuyos ingresos no cubren el mínimo necesario para la alimentación.
Al presentar los datos, Sheinbaum enfatizó que la cifra de 33.9% representa “el nivel más bajo en dos décadas”. La afirmación coloca el resultado en una dimensión histórica y abre un nuevo punto de referencia en la discusión sobre ingreso laboral, canasta básica y condiciones económicas de los trabajadores en México.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo celebró durante su conferencia matutina la reciente disminución de la pobreza laboral en México, la cual alcanzó un mínimo histórico del 33.1% al cierre del cuarto trimestre de 2025. Según los datos proporcionados por el Coneval, este indicador muestra que cada vez más familias mexicanas pueden adquirir la canasta básica con el ingreso proveniente de su trabajo, marcando el nivel más bajo registrado en las últimas dos décadas.
La mandataria destacó que este avance es resultado directo de la política económica que prioriza el aumento al salario mínimo y el fortalecimiento de los programas de bienestar. Sheinbaum subrayó que, a pesar de los desafíos económicos globales, el modelo de “prosperidad compartida” ha permitido que los ingresos de los trabajadores crezcan por encima de la inflación, reduciendo la brecha de desigualdad y mejorando el poder adquisitivo de los sectores más vulnerables de la población.
Finalmente, la titular del Ejecutivo reafirmó su compromiso de seguir impulsando la formalidad laboral y mejores condiciones de empleo en todo el país. Aseguró que estos resultados no solo son cifras, sino que representan una mejora real en la calidad de vida de millones de mexicanos, por lo que su gobierno continuará trabajando para consolidar esta tendencia a la baja y garantizar que el crecimiento económico se traduzca siempre en bienestar social.