


Conmovió a Champotón.
Tras graduarse como ingeniero del ITESCHAM, Jorge Cosgalla acudió al panteón para visitar la tumba de sus suegros, Don José Sandoval y Melva Ángulo, quienes lo apoyaron económicamente y lo impulsaron a no abandonar sus estudios.
Con flores y veladoras, el joven profesionista les agradeció por haber creído en él cuando más lo necesitaba. «Lo logramos», fue el emotivo mensaje con el que honró su memoria.
Una historia de gratitud, esfuerzo y amor que hoy toca el corazón de miles.